Los conflictos son inevitables, la interacción entre personas caídas en un mundo caído trae como resultado el conflicto en las relaciones. No obstante, uno de los frutos del evangelio es la reconciliación con Dios y con los otros. Dios dice que nosotros los creyentes, somos ministros de reconciliación. Durante estas sesiones el Dr. Newheiser nos enseñará la forma en que la Escritura nos conduce a la resolución bíblica de los conflictos.